viernes, 1 de marzo de 2013

Killing them softly



Particular la asociación de palabras que surgieron en mi cabeza al ver el título de esta película y supongo que como a muchos, lo primero fue el tema musical de Lori Lieberman Killing Me Softly, luego pensé en la poco conocida casa productora sanmarinense de grabaciones “piratas” en vivo KTS y finalmente recordé el libro de George Higgins - Cogan's Trade. Ya con eso me convencía suficiente la película y en este caso cometí el posteriormente importante error de ver el tráiler, que dista horrorosamente de lo que realmente es la obra. Sin estar seguro de qué tan relacionada iba a estar a alguna de mis asociaciones libres, aguardé por el momento apropiado de verla: pensando en el poema de Lieberman que inspiró la canción, esperé a que fuese una noche silenciosa; teniendo presente a la KTS, tomé antes unas copas y acerqué los cigarrillos; finalmente, temiendo que se basará en el libro de Higgins, cené temprano, para evitar la caligüeva.
 
Y tal cual, fue cada una de esas cosas; poesía fílmica que deja entender el error de no haberla visto en la pantalla gigante, tan explícita al ver a los personajes que llega a asquear. Tan especialmente atemporal como lo es recordar un concierto, eso que pasó, que estás seguro que viste y que de alguna manera tiende a tener la misma borrosidad a lo largo de los años. Dudo que Andrew Dominik haya querido representar lo anterior, pero ciertamente intentó plasmar la funesta densidad de los personajes que Higgins enmarcó en el tan políticamente corrupto EUA de los 70s, reflejando como en el libro, la similitud actual en la impunidad de políticos y criminales (y no me jodan con que estoy redundado, se supone que no deberían ser sinónimos ambas palabras). Sin embargo me da la impresión de que Dominik no se atrevió a desviarse mucho del libro, apegándose tanto al mismo que algunas escenas parecen un resumen de lo que describe Higgins, y eso le jugó un poco en contra (si se leyó el libro, claro está).
  
La puntuación es especialmente compleja, pues, si bien es un claro 6/10 (me estoy asustando porque me están coincidiendo mucho los jamis con la puntuación IMDB), tiene una doble tendencia: quien aprecie la peli como obra le dará más puntos tras cada vez que la vuelva a ver; quien la aprecie como entretenimiento, de seguro que le dará un 2/10 cuando la vea nuevamente.
 

PD: sonará muy flashero, pero quizá lo entiendan después de ver la película: hay una relación directa entre el marco político en la sociedad de los personajes y el nombre.

martes, 5 de febrero de 2013

Skyfall.



Mentiría si dijera que no hay un dejo de orgullo al llevar tan prístino nombre.
Su inmortalidad es comparable con la de Spartacus, su valentía con la de Leónidas y su calentura con la de Glen Quagmire.
El señor que traduce al castellano el nombre las películas no vio Skyfall, de haberlo hecho no le habría puesto Operación Skyfall, pues, no hay tal operación. En esta oportunidad Bond nos deleita con un maravilloso reset hecho en base a porciones de muchas otras películas de Bond, y es que Bond se reescribe a si mismo tanto como sólo C. Norris podría auto-liquidarse. Actores relevados de sus personajes, reapariciones que no habían estado antes en las Bond con D. Craig y el villano…Oh! el villano, el único ser “humano” al que el Bond de R. Moore le tenía miedo, no recomiendo ver el tráiler porque muestra mucho.
Si bien cualquiera podría disfrutarla y en especial los que nunca vieron una (Oh! por dios cómo es eso posible!?), la cantidad de referencias a las demás películas de Bond permite inferir que está hecha para fanáticos. Muy personalmente lo considero un saludo a las tantas personas que trabajaron a lo largo de los años en estas peliculas.  Para el público común es un 10/10 hablando del más puro entretenimiento pochoclero y recontra hollywoodense (aunque no está hecha en Hollywood, pero ustedes entienden), para los fans es un perfecto shaken, not stirred.


PD: Desde 1954 a 2012 han sido 26 películas, 22 juegos de video, un comic, 14 libros y varios estudios científicos. A mi parecer, Senior Lucas, eso, es una verdadera franquicia.

domingo, 3 de febrero de 2013

The perks of being a wallflower.



Es bien sabido que existe un señor que lleva muchos años ideando la traducción de los nombres de las películas, también es sabido que estos nombres suelen ser muy creativos y en ocasiones sorprendentes. Sin embargo, el nombre de esta es un caso complejo pues aún en inglés (idioma original de la obra) es algo que se refiere a una interpretación no tan cultural y sí más bien poética. No es sino después de ver la película que puede llegar a entenderse el por qué del nombre; hay que entender la razón de los personajes, sus sentimientos, inquietudes y más aún el espacio social que ocupan. La traducción literal sería Las ventajas de ser un alhelí, aunque el señor que traduce el nombre de las películas decidió en esta ocasión verla y agregar su interpretación, traduciendo: Las ventajas de ser invisible. Indudablemente basado en que los alhelíes son flores que no necesitan mucho cuidado y que por ello suelen pasar desapercibidas; sólo los amantes las tendrán en cuenta y probablemente recordarán la canción popularizada por Nat King Cole, Capullito de alhelí.
Es así como los personajes se han autodenominado, hermosos y sin embargo ignorados o dados por sentado. Si bien es cierto que los 80s tienen a The breakfast club como una de las películas adolescentes insigne, The perks of being a wallflower nos invita a un recuerdo menos pop y más dark. Aunque la acción sucede en el transcurrir de 1977, a muchos les hará recordar que en aquellos tiempos no todo era Disco, también existía el cassette. Ciertamente a muchos el soundtrack los conmoverá y a los que no les llegue el soundtrack, les llegará el recuerdo de lo especialmente intensa que se siente la realidad cuando tantas cosas juntas pasan por primera vez.
No quiero dejar sin mencionar que Emma Watson demuestra claramente que su personaje más popular no opaca de manera alguna la versatilidad que una gran actriz debe tener, ya con eso, la película se merece un 8/10. Es firme mi recomendación de no ver el tráiler.

jueves, 31 de enero de 2013

Seven psychopaths.



La comedia negra ha tomado auge en las últimas dos décadas y son muchos los directores, escritores y actores que esperan tener la oportunidad para participar en una.
En esta ocasión el juego de la historia dentro de otra historia viaja entre lo sorpresivo y la realidad más simple, más humana. Cada psicópata, mostrando la sensibilidad de su motivación, resulta ser una apología de su locura. Excedidos y sin dejar de ser culpables de su atrocidad, caracterizan lo que muchos habrán deseado alguna vez.
El tráiler plasma poco y nada de lo que subyace en la obra y el título, tan gramaticalmente evidente como es, está lejos de exponer lo que será una historia de enlaces afortunados y otros no tanto. Apoyada en un elenco altamente apreciable (un Tom Waits tan mínimo y poético como siempre), por momentos disminuye la velocidad e invita a reflexionar sobre los actos y sus consecuencias.
Posiblemente no marque la historia del cine, pero sin duda es un 7/10 que quiere ser 8.

martes, 29 de enero de 2013

Safety not guaranteed.

Ya el título invita a la aventura. En mi caso, fue la única razón por la cual interesarme en la película. Sin haber visto el tráiler previamente, me aventuré a observar un relato que a mi consideración es un 7/10.

El planteo es bastante simple; personajes representativos de estereotipos occidentales que nos invitan a la identificación propia o al rechazo, en cualquier caso, sin mayor complejidad que la de un nerd, una rara y un banana (3ª acepción) sin explicaciones de su ser o motivo de ser, en pocos minutos nos llevan a la aventura fotográfica que los espectadores vinimos a buscar. Fresca y relajada la historia, se estira y se encoje pareciendo por momentos que se hará intrincada y luego, ya no. A muchos les podrá parecer que el argumento daba para más; sin ánimos de ofender, piensen siempre: hay que estar allí. Escapando de los clichés de personajes gravemente heridos porque otro les mintió, el desenlace parece bastante obvio y llega casi sin avisar. Los odiadores odiarán el final, los amantes soñarán brevemente con lo que harían si tuvieran tal prodigio.