martes, 5 de febrero de 2013

Skyfall.



Mentiría si dijera que no hay un dejo de orgullo al llevar tan prístino nombre.
Su inmortalidad es comparable con la de Spartacus, su valentía con la de Leónidas y su calentura con la de Glen Quagmire.
El señor que traduce al castellano el nombre las películas no vio Skyfall, de haberlo hecho no le habría puesto Operación Skyfall, pues, no hay tal operación. En esta oportunidad Bond nos deleita con un maravilloso reset hecho en base a porciones de muchas otras películas de Bond, y es que Bond se reescribe a si mismo tanto como sólo C. Norris podría auto-liquidarse. Actores relevados de sus personajes, reapariciones que no habían estado antes en las Bond con D. Craig y el villano…Oh! el villano, el único ser “humano” al que el Bond de R. Moore le tenía miedo, no recomiendo ver el tráiler porque muestra mucho.
Si bien cualquiera podría disfrutarla y en especial los que nunca vieron una (Oh! por dios cómo es eso posible!?), la cantidad de referencias a las demás películas de Bond permite inferir que está hecha para fanáticos. Muy personalmente lo considero un saludo a las tantas personas que trabajaron a lo largo de los años en estas peliculas.  Para el público común es un 10/10 hablando del más puro entretenimiento pochoclero y recontra hollywoodense (aunque no está hecha en Hollywood, pero ustedes entienden), para los fans es un perfecto shaken, not stirred.


PD: Desde 1954 a 2012 han sido 26 películas, 22 juegos de video, un comic, 14 libros y varios estudios científicos. A mi parecer, Senior Lucas, eso, es una verdadera franquicia.

domingo, 3 de febrero de 2013

The perks of being a wallflower.



Es bien sabido que existe un señor que lleva muchos años ideando la traducción de los nombres de las películas, también es sabido que estos nombres suelen ser muy creativos y en ocasiones sorprendentes. Sin embargo, el nombre de esta es un caso complejo pues aún en inglés (idioma original de la obra) es algo que se refiere a una interpretación no tan cultural y sí más bien poética. No es sino después de ver la película que puede llegar a entenderse el por qué del nombre; hay que entender la razón de los personajes, sus sentimientos, inquietudes y más aún el espacio social que ocupan. La traducción literal sería Las ventajas de ser un alhelí, aunque el señor que traduce el nombre de las películas decidió en esta ocasión verla y agregar su interpretación, traduciendo: Las ventajas de ser invisible. Indudablemente basado en que los alhelíes son flores que no necesitan mucho cuidado y que por ello suelen pasar desapercibidas; sólo los amantes las tendrán en cuenta y probablemente recordarán la canción popularizada por Nat King Cole, Capullito de alhelí.
Es así como los personajes se han autodenominado, hermosos y sin embargo ignorados o dados por sentado. Si bien es cierto que los 80s tienen a The breakfast club como una de las películas adolescentes insigne, The perks of being a wallflower nos invita a un recuerdo menos pop y más dark. Aunque la acción sucede en el transcurrir de 1977, a muchos les hará recordar que en aquellos tiempos no todo era Disco, también existía el cassette. Ciertamente a muchos el soundtrack los conmoverá y a los que no les llegue el soundtrack, les llegará el recuerdo de lo especialmente intensa que se siente la realidad cuando tantas cosas juntas pasan por primera vez.
No quiero dejar sin mencionar que Emma Watson demuestra claramente que su personaje más popular no opaca de manera alguna la versatilidad que una gran actriz debe tener, ya con eso, la película se merece un 8/10. Es firme mi recomendación de no ver el tráiler.