domingo, 3 de febrero de 2013

The perks of being a wallflower.



Es bien sabido que existe un señor que lleva muchos años ideando la traducción de los nombres de las películas, también es sabido que estos nombres suelen ser muy creativos y en ocasiones sorprendentes. Sin embargo, el nombre de esta es un caso complejo pues aún en inglés (idioma original de la obra) es algo que se refiere a una interpretación no tan cultural y sí más bien poética. No es sino después de ver la película que puede llegar a entenderse el por qué del nombre; hay que entender la razón de los personajes, sus sentimientos, inquietudes y más aún el espacio social que ocupan. La traducción literal sería Las ventajas de ser un alhelí, aunque el señor que traduce el nombre de las películas decidió en esta ocasión verla y agregar su interpretación, traduciendo: Las ventajas de ser invisible. Indudablemente basado en que los alhelíes son flores que no necesitan mucho cuidado y que por ello suelen pasar desapercibidas; sólo los amantes las tendrán en cuenta y probablemente recordarán la canción popularizada por Nat King Cole, Capullito de alhelí.
Es así como los personajes se han autodenominado, hermosos y sin embargo ignorados o dados por sentado. Si bien es cierto que los 80s tienen a The breakfast club como una de las películas adolescentes insigne, The perks of being a wallflower nos invita a un recuerdo menos pop y más dark. Aunque la acción sucede en el transcurrir de 1977, a muchos les hará recordar que en aquellos tiempos no todo era Disco, también existía el cassette. Ciertamente a muchos el soundtrack los conmoverá y a los que no les llegue el soundtrack, les llegará el recuerdo de lo especialmente intensa que se siente la realidad cuando tantas cosas juntas pasan por primera vez.
No quiero dejar sin mencionar que Emma Watson demuestra claramente que su personaje más popular no opaca de manera alguna la versatilidad que una gran actriz debe tener, ya con eso, la película se merece un 8/10. Es firme mi recomendación de no ver el tráiler.

jueves, 31 de enero de 2013

Seven psychopaths.



La comedia negra ha tomado auge en las últimas dos décadas y son muchos los directores, escritores y actores que esperan tener la oportunidad para participar en una.
En esta ocasión el juego de la historia dentro de otra historia viaja entre lo sorpresivo y la realidad más simple, más humana. Cada psicópata, mostrando la sensibilidad de su motivación, resulta ser una apología de su locura. Excedidos y sin dejar de ser culpables de su atrocidad, caracterizan lo que muchos habrán deseado alguna vez.
El tráiler plasma poco y nada de lo que subyace en la obra y el título, tan gramaticalmente evidente como es, está lejos de exponer lo que será una historia de enlaces afortunados y otros no tanto. Apoyada en un elenco altamente apreciable (un Tom Waits tan mínimo y poético como siempre), por momentos disminuye la velocidad e invita a reflexionar sobre los actos y sus consecuencias.
Posiblemente no marque la historia del cine, pero sin duda es un 7/10 que quiere ser 8.

martes, 29 de enero de 2013

Safety not guaranteed.

Ya el título invita a la aventura. En mi caso, fue la única razón por la cual interesarme en la película. Sin haber visto el tráiler previamente, me aventuré a observar un relato que a mi consideración es un 7/10.

El planteo es bastante simple; personajes representativos de estereotipos occidentales que nos invitan a la identificación propia o al rechazo, en cualquier caso, sin mayor complejidad que la de un nerd, una rara y un banana (3ª acepción) sin explicaciones de su ser o motivo de ser, en pocos minutos nos llevan a la aventura fotográfica que los espectadores vinimos a buscar. Fresca y relajada la historia, se estira y se encoje pareciendo por momentos que se hará intrincada y luego, ya no. A muchos les podrá parecer que el argumento daba para más; sin ánimos de ofender, piensen siempre: hay que estar allí. Escapando de los clichés de personajes gravemente heridos porque otro les mintió, el desenlace parece bastante obvio y llega casi sin avisar. Los odiadores odiarán el final, los amantes soñarán brevemente con lo que harían si tuvieran tal prodigio.